¿Quien soy?

Hola chicas, mi nombre es Ana Gabriela, te doy la bienvenida a Esposa Joven Hoy y quiero contarte un poco sobre mí.

Soy esposa y madre de dos princesas, odontólogo, cantante, amante de la música, la lectura y la escritura. Me encanta enseñar y sobre todo hablar de la grandeza de Dios y de lo que puede hacer en nuestras vidas cuando estamos dispuestas de corazón, porque sin disposición no hay bendición.

Mi vida no ha sido perfecta y mi matrimonio, mucho menos, Dios trastornó todo mi entorno, me enseño a depender y confiar en él, luego de dos años de divorcio donde me deje moldear por él, llego un momento donde todo cambió y restauro mi matrimonio, hoy sé que muchos pasamos por diferentes dificultades pero siempre valdrá la pena intentarlo. Quiero contarte y animarte a que te empapes de Dios para poder enfrentar las mil dificultades que pueden acontecer en tu vida. Yo aprendí a ver los momentos difíciles como la mejor oportunidad para sacar lo mejor de mí.

Dios siempre quiere que veas lo mejor de cada situación, las relaciones de parejas son hermosas al principio, todo es color de rosas, pero en la convivencia, a la hora de tomar decisiones, educar a los hijos, entre otras cosas; se presentan las diferencias, la rutina invade a las parejas y pasan un sin fin de circunstancias que en definitiva apagan el amor, pero aquí te animo a no rendirte y si estás leyendo esto es por algo.

Tu matrimonio puede ser restaurado o en otro caso puede mejorar mucho más.
Aquí puedes suscribirte a mi Blog y estar al día en cada artículo que publique porque sé que será de provecho para tu vida y tu matrimonio, siempre encontraras palabra de Dios en cada uno de ellos, también si lo necesitas puedes pedir tu cita para consejerías On line, estaré súper feliz de ayudarte.

Esta demás decirte que cuentas conmigo, soy una esposa joven, feliz de ver las bondades de Dios, amo la diversidad que hay en cada una de nosotras, lo valiosa que somos en Dios y sé que podemos siempre dar lo mejor en todo momento. Dios nos hizo únicas y especiales y tenemos el derecho de vivir equilibradamente feliz.

¡Dios te bendiga!